Cortes de luz, suspensión de vuelos y paro del transporte público marcaron el temporal.
Cinco personas perdieron la vida a causa de ráfagas de viento que alcanzaron los 125 km/h en Río de Janeiro y el estado de San Pablo, donde el temporal provocó importantes daños y complicaciones en los servicios.
En Río, ráfagas de hasta 100 km/h derribaron numerosos árboles y provocaron la paralización de las tres líneas de metro, dejando a miles de personas varadas.
Los bomberos confirmaron dos muertos tras el colapso de un muro en Santa Teresa. En Tarituba, un pescador está desaparecido.
En San Pablo, vientos de 124 km/h causaron la caída de árboles que aplastaron a dos hombres, y otro pescador falleció tras naufragar, según informaron las autoridades locales.
Las operaciones en los aeropuertos de Río y San Pablo se vieron interrumpidas: el aeropuerto Santos Dumont suspendió vuelos domésticos por dos horas. También se detuvo temporalmente el puerto de Santos y el transporte marítimo de pasajeros.
Más de 90 árboles cayeron en Río y se registraron cortes eléctricos en varios barrios, aunque la energía fue restablecida en la mayoría.
En el barrio de Botafogo, dos grandes árboles cayeron a ambos lados de un quiosco donde trabaja Patrick Diego, de 39 años, con más de dos décadas de experiencia.

