Los agentes trabajan a contrarreloj en la avenida Rivadavia y el canal 16 para cerrar el anillo que le faltaba a la ciudad. El Niño adelantó la crecida y se esperan picos similares o superiores hasta marzo.
El subsecretario de Asuntos Hídricos de la ciudad, Sergio Vich, explicó a NORTE que el objetivo es cerrar el anillo de protección que le faltaba a la ciudad. Hasta ahora, la zona sur no tenía ni siquiera una defensa provisoria. «El intendente Roy Nikisch entendió la problemática y priorizó la obra«, contó el funcionario, que recibió la instrucción de hacer todo lo necesario para ejecutarla.
El despliegue en la zona es notable. Trabajan más de 30 bateas, cuatro excavadoras, cuatro cargadores frontales y unas 20 retroexcavadoras más chicas, coordinadas para avanzar lo más rápido posible. La defensa corre por la avenida Rivadavia y por el lado sur del canal, que también se está levantando, para que el agua del Paraná no entre a los barrios más vulnerables.
A quiénes protege
Según Vich, la obra evitaría que se inunden entre 10.000 y 15.000 personas si el río alcanzara los 8 o 8,50 metros, las marcas de las crecidas más históricas. El punto más crítico era el sector del ex campo de tiro, donde están las chacras 214, 215 y 216. Allí la normativa de la Administración Provincial del Agua (APA) marca un riesgo hídrico severo, con zonas directamente prohibidas donde igual se asentó mucha gente.
El Niño se adelantó
La crecida actual, que ronda los 7,50 metros, se esperaba recién para diciembre, enero o febrero. Pero el fenómeno llegó antes y, como se prolongará hasta el año próximo, el municipio no descarta otros picos iguales o mayores entre diciembre y marzo. Para sus proyecciones, el área hídrica se guía por la APA y el INA, y monitorea además lo que descargan Yacyretá e Itaipú y lo que aportan el Iguazú y el río Paraguay.
¿Es confiable la defensa provisoria?
Al respecto de las obras que están realizando Vich fue claro. La defensa no es definitiva, aunque se comporta casi como si lo fuera. Por la velocidad de ejecución, el suelo todavía no tiene la compactación ideal, pero hoy ya está en condiciones de resistir los 7,50 metros previstos. Para un río de 8,50 metros falta levantarla un metro más, junto con la calle Rivadavia, y por eso los trabajos no se detienen.
A futuro, la idea es transformarla en una obra consolidada, con un reservorio que reciba el agua del sector y la bombee directamente al Paraná.
Con lluvias en el pronóstico, el canal 16 también está en la mira
Hoy funciona una bomba provisoria, pero el municipio ya compró otras que se instalarán en la zona. Así, si el canal se llena, podrán bombear el agua hacia la desembocadura. En paralelo, el municipio readecúa los canales de los barrios de la zona sur y amplía su sección para que el agua circule mejor.
Mientras tanto, el trabajo sigue a pleno sobre el terreno. Desde la defensa se ve el canal 16 de un lado y, del otro, el camino del agua hacia el Paraná.

