La obra conectará la autovía Nicolás Avellaneda con la avenida Vélez Sársfield atravesando el río Negro, a la espera de aprobación final.
El Gobierno anunció recientemente el proyecto «Nuevo Acceso Norte de Resistencia», que implica una intervención vial de gran escala en el norte de la capital chaqueña. Dividida en tres tramos, esta obra se considera clave para mejorar la conectividad.
El primer tramo une la autovía Nicolás Avellaneda con el río Negro, mientras que el segundo sigue por avenida Vélez Sársfield hasta avenida Rissione, incorporando tres puentes en el recorrido.
El Tramo 1 tiene 700 metros y se desarrolla por avenida Vélez Sársfield entre la Ruta Nacional N°16 —que funciona como calle colectora Gobernador Tagüinas— y el río Negro.
Se prevén dos calzadas de hormigón simple, cada una de 7,34 metros, con siete metros libres para la circulación. Ambas estarán separadas por un cantero central de cuatro metros con cordones integrales.
La obra incluye rampas para personas con discapacidad, señalización vertical y horizontal, nomencladores, sendas peatonales e iluminación.
El objetivo es crear una continuidad vial que vincule el acceso desde la Autovía Nicolás Avellaneda con el corredor de Vélez Sársfield y luego hasta el río Negro.
SEGUNDO TRAMO
La segunda etapa, de 2.600 metros, comprende avenida Vélez Sársfield desde el río Negro hasta avenida Rissione, sumando la avenida Combate Vuelta de Obligado como conexión dentro del nuevo esquema vial.
Este tramo incluye tres puentes vinculados al río Negro y sus meandros, que suman 210 metros de estructuras. Nuevamente, se contemplan dos calzadas de hormigón simple de 7,34 metros, con siete metros libres para la circulación y un cantero central. Este último mide cuatro metros hasta la intersección con Combate Vuelta de Obligado, y luego baja a dos metros.
Además, está proyectado que la avenida Combate Vuelta de Obligado se ubique sobre el terraplén de defensa existente, funcionando como una calzada indivisa de ocho metros.
El proyecto, a la espera de su aprobación final, tiene como objetivo «incrementar la competitividad de la economía regional» mediante una logística más eficiente. Forma parte de un programa de logística urbana, metropolitana y regional con la intención de fortalecer el Área Metropolitana del Gran Resistencia como nodo estratégico de desarrollo productivo.
Se sostiene que la nueva infraestructura mejorará la circulación, ordenará los accesos y fortalecerá la conexión metropolitana, especialmente desde una perspectiva logística y productiva.
La inversión estimada es de US$ 90 millones, financiados por Fonplata con garantía soberana de la República Argentina.

